Aprendizajes importantes que nos deja el 2020

Se va un año especial. Sorpresivo. Lo que (nos) pasó no fue pronosticado ni por Horangel, ni por Ludovica Squirru ni por Nostradamus. Un 2020 de la pandemia. De aprendizajes.

En este posteo me centraré en cinco enseñanzas. Está en nosotros convertirlas en aprendizajes. Incluyen lo económico, pero van más allá.

En pandemia se fortalecen las políticas redistributivas

Para muchos esto puede haber resultado sorpresivo. Pero no para quienes investigamos las raíces de las expresiones.

Pandemia viene de “pan de mi a…”. Ahí está la clave. En que los que tenemos pan (en un sentido metafórico) debemos compartirlo con aquellos que lo necesitan. Así de simple. Sin sorpresas. 

«Vacunas para todos y todas», como adaptación de una promesa electoral

Esta expresión, con la que el gobierno argentino cierra el año, es una adaptación (a la baja) de uno de los compromisos que Alberto (o Alberto y Cristina o Cristina y Alberto o solo Cristina) había (o habían) tomado: asado para todes o “carne vacuna para todos y todas”.

No pudiendo cumplir con el compromiso pleno (el de carne vacuna para todos y todas) por el precio de la carne (vacuna), decidieron eliminar el término “carne” y seguir adelante con lo de “vacuna para todos y todas”.

Si se llega a complicar lo de las vacunas, la expresión quedará reducida a “….para todos y todas”. Peligroso.

Insistir en lavarse las manos tendrá consecuencias (negativas)

El Ministerio de Salud (¡por suerte tenemos ministerio y ministro!) ha remachado sobre esto. Y todes (o casi todes) hemos aprendido que esa higiene es importante para prevenir enfermedades.

Pero ese lavado también tiene su lado negativo (o no positivo, diría Julio): los jóvenes de hoy serán menos responsables. Lavarse las manos es no comprometerse, es una invitación a no jugarse por sueños e ideales.

Espero que, dentro de un tiempo, cuando comprobemos que nuestros dirigentes no se comprometen a fondo (como sí lo hacen los políticos argentinos hoy) no sea tarde para arrepentirnos de haber insistido tanto en lo de lavarse las manos.

A Santiago Andrés Cafiero le cuesta pensar como empresario o emprendedor

El Jefe de Gabinete está signado por sus iniciales: SAC, que en la jerga económica quiere decir sueldo anual complementario o aguinaldo.

No sabemos si los íntimos le dicen Santi o Aguinaldo, pero lo de SAC condicionó su vida. Está destinado a vivir de la relación de dependencia, preferiblemente con el estado. Y por eso le cuesta ponerse en el lugar de empresarios y/o emprendedores.

Argentina necesita que lleguen inversiones. Y Cafiero no le encuentra la vuelta a este tema. Entendible.  

Nunca puede ser mala una evaluación si recurrimos al contrafáctico

Gran enseñanza que nos deja el gobierno. Siempre hay un “si esto nos hubiera pasado con Macri hubiera resultado mucho peor” o un “por suerte estábamos nosotros a cargo”.

Cuando te pare un policía por ir a 100 km/h en ciudad, decile “no iba ni a 120”. Si el banco te reclama esa deuda de 500 lucas, tirale un “pensá que por suerte no me prestaste 2 millones”. Y si chocás a alguno con el auto y te insulta, decile “no te quejes. Si hubiera estado Mauricio Macri al volante, vos no estarías vivo”.

No olvides poner al razonamiento contrafáctico en tu portafolio de razones (o excusas). 

Cierre

Se va un año de aprendizajes. ¡Feliz 2021!

Hasta la próxima.

4 thoughts on “Aprendizajes importantes que nos deja el 2020

  1. Todes les aprendizajes geniales. Si este año se murió Maradona ¿Qué hubiese pasado con Macri al mando?

  2. Muy buenos todos los aprendizajes… los tendré en cuenta especialmente al lavarme las manos …
    Gracias por estar y siempre ponerle el pecho y sacarnos una sonrisa!
    Vamos por más 2021!!

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