¿Te acordás del Desagio del Plan Austral?

En estos días en que todes (por esos tiempos eran todos) hablan de la necesidad de desindexar la economía, me parece oportuno recordar el Desagio que trajo el Plan Austral.

Corría el año 1985, el presidente era Raúl Alfonsín y los argentinos empezamos a pronunciar hiperinflación. El aumento del costo de vida era del orden del 1% diario. Sí, diario. Digamos, un 35% mensual. ¿Y anual? Mejor sigamos.

La gente huía del dinero, le escapábamos a los billetes de moneda local (el peso argentino), como si jugáramos a la mancha venenosa. Sabíamos que quedarnos con “eso” era estar condenados a una pérdida de valor más veloz que Fangio o el Correcaminos.

Y de pronto, el ministro Juan Vital Sorrouille y su equipo anunciaron el Plan Austral. Que fue uno de los pocos ataques sistémicos a la inflación en Argentina: incluía un cambio de moneda y, sobre todo, de expectativas. La nueva moneda era el Austral (ponerle Aerolíneas Argentinas se había descartado), que reemplazó al peso argentino.

Con el plan Austral vino el “desagio”, una herramienta para desindexar los precios. El principio subyacente: “si los valores que se pactaron para fechas futuras tienen implícita la inflación próxima, si la inflación baja (en forma significativa) sería justo reducir esos valores”. Y así funcionó.

Otra vez: si se había pactado un pago a cinco meses, ese importe (el que se iba a abonar y pagar por un alquiler a los cinco meses) estaba “inflado” por la expectativa de inflación futura. Si la inflación sufría un brusco freno, lo lógico era reducir el importe. Y apareció otra tablita (con mejor prensa que la de Martínez de Hoz) que indicaba la magnitud de las reducciones: mayores cuando más largo fuera el plazo pactado.

El plan Austral “falleció” a fines de 1986, aunque el reemplazo del Austral por una nueva moneda,  el peso (convertible o cabriolet) ocurrió en abril de 1991. En el medio de ese período, en 1989, vivimos otra hiperinflación. A los que peinamos canas o ni tenemos canas para peinar, no nos resultaba extraño la falta de precio o que te enteraras cuánto debías pagar en la caja del supermercado.

Desde la vuelta de la democracia, en 1983, los presidentes no han tenido éxito con sus ministros de economía iniciales. Los planes más exitosos contra la inflación (Austral, Convertibilidad) vinieron después de crisis importantes.

¿Estamos frente a un escenario de hiperinflación como el de 1989? No. Pero convivimos con una inflación alta, que nos obliga a ser cuidadosos.

¿Estamos frente a la posibilidad que se anuncie un plan económico integral y que, por primera vez, tenga chances de tener éxito el equipo económico con el que arranca un presidente? Ojalá.

Hasta la próxima. 

4 thoughts on “¿Te acordás del Desagio del Plan Austral?

  1. Un buen relato de las vicisitudes económicas vividas, para terminar con una expresión de deseo que todos anhelamos por el bien de nuestra querida Argentina….!!!

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