Martín Guzmán, el hombre de la Deuda

Fuente: El Cronista

Cuando era chico me asustaban con el “hombre de la bolsa”. Nunca me puse a meditar acerca de esa expresión, aunque hoy supongo que “hombre” venía por la cultura machista de esos tiempos y el agregado “de la bolsa” era una forma de advertirme que los bonos son activos riesgosos.

Hoy voy a hablar de otro hombre: el de la Deuda o el de la refinanciación de la Deuda. En este posteo el protagonista es Martín Guzmán (MG). El ministro de Economía de Alberto Fernández, es joven (37 años), discípulo del premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz y venía desarrollando una carrera académica, especializándose en los temas de reestructuración de deuda soberana.  Su expertise en esa materia y su cercanía con Stiglitz deben haber entusiasmado a Alberto y seducido a Cristina.  ¿Qué sabemos de las ideas de MG en esta materia?

1.¿Qué dijo el mes pasado en Ginebra?

El mes pasado, en una conferencia de Naciones Unidas, y refiriéndose a la crisis de la deuda soberana argentina, afirmó que debería apuntarse a:

*reperfilamiento con acreedores privados: sin pagos en 2020-2021;

*ir a superávit fiscal primario y cuentas externas compatibles con el reperfilamiento;

*no recurrir a préstamos adicionales del FMI para pagar otros bonos;

*si hubiera desembolsos del FMI, invertirlos para generar exportaciones;

*no plantear default en diciembre 2019;

*fecha límite para renegociar deuda: marzo 2020.

2.Algunos apuntes adicionales sobre las ideas del «hombre de la Deuda»

*Las reestructuraciones de deuda soberana suelen llegar en la forma “demasiado tarde y demasiado poco”.

*En un país con problemas de deuda, estancamiento y desempleo, la reestructuración de los bonos es condición necesaria pero no suficiente; debe haber además crecimiento económico para salir del pantano.

*La receta tradicional, la del FMI, no funciona. ¿Cómo la resume? Ajuste para bajar gasto público, de esa manera mejorar los números fiscales y conseguir una mejora del ratio de endeudamiento sobre producto y también del riesgo país. ¿Qué ocurre normalmente, según MG? Todo lo contrario.

*Introduce la idea de que también son acreedores del Estado, aunque no tengan bonos, aquellos a los que se “les debe” prestaciones, como los jubilados o los empleados del sector público.

*Los Fondos Buitres (FB, no confundir con Facebook) tienen incentivo en no acordar reestructuración. ¿Cómo funcionan? Compran bonos ya en precios de default y luego pretenden cobrar el 100% de la acreencia.

*Cuestiona a quienes quieren cobrar “todo”, aunque no sean FB, ya que cuando compraron bonos que pagaban tasas superiores a la libre de riesgo, estaban admitiendo que no cobrar el 100% en tiempo y forma era un escenario posible.

*Le gusta la idea de incorporar en los bonos reperfilados cupones atados al producto; afirma que es una forma de alinear incentivos.

*No hay un marco legal para estas reestructuraciones.

*Ha trabajado en equipo de las Naciones Unidas en la elaboración de principios básicos para los procesos de reestructuración de deuda soberana, sin conseguir el apoyo de Estados Unidos y otras importantes naciones.

Por simplicidad, omito comentarios sobre las implicancias de bonos emitidos bajo distintas legislaciones, asimetrías entre acreedores y la existencia de pasivos en pesos (en este posteo pienso en dólares).

3.¿Y entonces?

Le espera una tarea ardua en este campo (utilizo este término porque entiendo que ya no será mala palabra). Ya dijo Alberto Fernández que vienen negociando con FMI (y con acreedores, supongo).

Su formación académica es una garantía de que MG sabe del tema, pero no tenemos claro cómo le irá lidiando, en busca del superávit fiscal, con miembros del poder ejecutivo, gobernadores, intendentes y socios de la coalición gobernante, cuando le vayan a pedir recursos. 

La fecha de marzo 2020 suena ambiciosa; ojalá lo logre. Está claro que no es partidario de una negociación larga. Seguramente aspira a pagar lo que corresponde los primeros meses del 2020, mientras negocia, y luego llegar a un acuerdo (con la mayoría de los acreedores).

¿Y después del acuerdo? Ahora especulo (con las ideas). Lo que viene a continuación es un horóscopo al que le pueden atribuir menos chances de ocurrencia que al de Horangel: cambio de los bonos viejos por nuevos, sin pagos de capital (y de intereses) en lo que reste de 2020 y 2021. ¿Qué más? Una tasa más baja para los nuevos bonos, alguna quita de capital y una compensación  en forma de cupón atado al crecimiento.

4.Reflexión final

 ¡Mucha suerte, Martín!

Hasta la próxima.

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