Exceso de velocidad, acciones, bonos y plazos fijos

Fuente: @randytarampi

En finanzas solemos decir, en forma simplificada, que existe riesgo en un negocio cuando hay más de un resultado posible. Y que hay más riesgo cuanto más dispersos son esos posibles resultados.

¿Qué realidad subyace detrás de todo esto? Vivimos (e invertimos) en condiciones de riesgo. No tenemos certeza de qué va a ocurrir. Es ahí cuando afirmamos que las acciones tienen un mayor retorno esperado que los bonos, y estos que los plazos fijos.

Otra vez: si algún bicho (producto) financiero tiene más retorno esperado que otro, quiere decir dos cosas. La primera, que no hay certeza (de ahí lo de esperado). Y además: que ese del que se espera rinda más, tiene más riesgo.

Por las dudas: más riesgo que otro quiere decir, en sencillo, que cuando gana (pierde), gana (pierde) más.

Por el absurdo: si uno supiera que siempre las acciones le ganan a los bonos y estos a los plazos fijos, todos invertiríamos en acciones.

¿Cómo funciona el mundo? No lo sé. ¿Cómo funciona el mundo de las inversiones? Cada uno de nosotres invierte (pone guita) según su grado de “aversión al riesgo”.

En concreto: por ejemplo, en el partido entre acciones y bonos hay un plus de retorno esperado a favor de las acciones, pero para eso hay que correr un adicional de riesgo. Para algunes está justificado correr ese mayor riesgo (para lo que se espera ganar de más) e invierten en acciones y para otros no (e invierten en bonos, en este ejemplo).

Y lo del exceso de velocidad del título, ¿cuándo aparece? Ahora. Estábamos cerrando una de las últimas sesiones y mi terapeuta, el Dr. AM, dijo: “la diferencia entre ir a 140 km/hora y a 100 km/hora en la moto, es llegar 4 minutos antes a casa. No tiene sentido apurarme. En la Panamericana no paso de 100 km/hora”.

¿Y entonces? Lo que AM explicó, sin proponérselo, es el mismo concepto que usamos en el campo de las finanzas. Cada uno/a decide si tiene sentido o no correr el riesgo adicional que suponen las acciones, los bonos o las altas velocidades.

Pero atención: tengamos en cuenta si lo que ponemos en juego es solo dinero o algo mucho más valioso.

Hasta la próxima.

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