Aprendizajes (y alguna esperanza) del Macri vs Rocca

Ni el más audaz de los novelistas hubiera imaginado este enfrentamiento. Jamás. Never. El escenario más probable los proyectaba juntos, celebrando inversiones y obras para beneficio de la Argentina y de Techint (en ese orden).

Pero nuestra realidad casi nunca es previsiblemente aburrida. ¿Quiénes son los contendientes? Mauricio (nacido en Tandil, hijo de Franco) y Paolo (nacido en Milán, nieto de Agostino); el ex presidente de Boca que llegó al gobierno de la Ciudad gracias (entre otros) a Carlos Bianchi y un empresario que da trabajo a miles de argentinos; el ex alcalde de CABA que usufructuó la grieta en 2015 y el número uno del principal holding que opera en el país.

¿En qué categoría compiten? Son dos pesados. Y no me refiero a que les falte habilidad para seducir con la palabra o que resulten monotemáticos en la charla. No. Se los inscribe como tales no solo por sus patrimonios sino por formar parte de la short list de las personas más influyentes de la Argentina. ¿Te parece poco?

¿Cuál es la causa explícita del enfrentamiento? Los subsidios a la producción de gas (no convencional) de Vaca Muerta. Uno (el productor) sostiene que debe aplicarse sobre la totalidad de la producción y el otro (el que preside un estado que no está en el estado que él desearía) quiere pagar subsidio solo sobre la producción que estimó Tecpetrol.

Según la petrolera del grupo Techint, el estado venía liquidando sobre todo lo producido y ahora decidió cambiar. ¿Qué pasó? El gobierno tiene que achicar gastos para llegar a cumplir con una de las promesas al FMI (déficit primario nulo en 2019). Imagine el lector las horas que habrá pasado Nico Dujovne frente a un Excel de múltiples solapas (dejando de lado placeres de todo tipo) intentando encontrar dónde amputar erogaciones. ¿Cómo le habrá presentado el ministro de Hacienda a MM la idea? Como un ahorro importante, políticamente correcto y con la contra (no menor) de desalentar futuras inversiones por el cambio de reglas del juego en el medio del partido (con metáforas futboleras, el presidente entiende mejor). ¿Qué habrá pensado Mauricio? Vamos para adelante: bajo gastos, me “enfrento” a un cacique de la industria en un año electoral y me banco lo de incumplir promesas (¡salvo las que le hice a Juliana!).

¿Y por qué Paolo irá a fondo con esto? Debe dolerle estar procesado por un juez argentino. Le cuesta entender, supongo, que en un país donde la justicia no parece ser independiente del poder político, él, un hombre poderoso, pueda estar viviendo esta situación. Podría pasarle en Estados Unidos o Brasil, pero no acá. Él, que afirmó que no estaba al tanto de que se hubieran hecho pagos “informales” para destrabar la situación de Sidor en Venezuela, y parece que el juez no quedó del todo convencido. (1)

¿Qué podemos aprender de esta situación?

1. Que el mejor equipo de los últimos 50 años, integrado por expertos en manejar empresas (y contratos, suponemos) omitió analizar (y explicitarlo en una cláusula) un importante what if; el qué pasaría si la producción real es superior a la estimada. O más simple: anunciar (antes de arrancar) que el subsidio tenía techo.

2. Que es cierto lo que debe pensar Paolo: desalienta inversiones modificar lo normado. Pero valoramos que la justicia se anime a juzgar a los poderosos. Un país donde hasta los grandes empresarios deban someterse a las mismas reglas que los ciudadanos de a pie, es una mejor nación para vivir (e invertir).

¿Y la esperanza? Que, esta vez, nuestra Justicia esté a la altura. Que el “caiga quien caiga” no sea una frase de imposible cumplimiento o la evocación de un programa de Pergolini. ¿Será posible?

Hasta la próxima.

(1) https://finanzasconhumor.com/2018/10/07/paolo-rocca-merece-ser-felicitado/

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